lunes

No pienso decirte adiós, si acaso te digo hasta siempre

Ya te has ido, no estás por aquí, has decidido marcharte para no volver.
La información la tengo, la imagen retumba en mis sienes, la tristeza se hace creciente.
Se me hace una mentira pensar que nunca volveré verte recortada en cualquier calle, en tu coche, con tus perros y no me lo acabo de creer.
No puedo.

De alguna manera espero que alguien me cuente algo que has hecho, alguna locura y trastada de las tuyas que te hacían ser tú misma y nos hacía sonreír. Y decíamos, ay... Esta chica, nunca cambiará.
Y no puedo entender que ya no vas a hacerlo.

No sé, desconozco esta sensación de incredulidad ante lo evidente, me viene grande.
Me viene grande.

Llego a dudar sobre mí misma y sobre si un día voy a reaccionar, si me vendrá todo de golpe o si se quedará así, como una incertidumbre que a veces brota en lágrimas y a veces se queda en un pozo de dudas, en algún lugar, aquí, aquí dentro.

Me parece estar viviendo las cosas desde un sueño y que todo ha sucedido, sí, pero lejos, fuera de mí, a cientos de kilómetros de distancia, en otra galaxia quizás, en otro universo.
Así que, yo me quedo aquí, esperando, aún espero recibir un mensaje tuyo, alguna confirmación de que yo estaba en lo cierto y nada de todo esto que dicen ha llegado a suceder.


Por eso, no pienso decirte adiós, si acaso te digo hasta siempre, hasta la próxima, hasta la vista y hasta luego. Descansa en paz, amiga.


1 comentario:

  1. Puede que todo esté sucediendo en otro universo, es verdad. Descansa en paz.

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